sábado, 11 de enero de 2014

Me declaro chiquita

Crecí con la presunción de ser alta. Para quienes me conocen, saben que a duras penas alcanzo los 1.58 m y, gracias a mi abundante y ensortijada cabellera, llego a medir los 1.60 m que indica mi documento de identidad.

En casa se estimuló dicha ínfula cada que alguien me expresaba ideas que reafirmaban mi visión de una persona alta: "por favor, alcánzame esa taza, tú que eres más alta"; "cierra la cortina, que con tu estatura no dañas el riel"; "cambia el foco de la alcoba que seguramente es más fácil para ti" y otra serie de expresiones que emocionaron mi inconsciente haciendo realidad mi conducta como una persona alta. Mi punto de comparación para reafirmar mi realidad fueron mi hermana y mi madre, a quienes superaba por tan solo unos centímetros.

Mi creencia de ser alta creció no solo en el ámbito familiar, sino también escolar. En el salón de clase me esforzaba por sentarme en la parte de atrás para no tapar a los más pequeños y no entendía por qué la profesora siempre terminaba ubicándome al frente. Y cuando nos pedían hacer una fila en orden de estatura, me ubicaba al final de la fila, de donde mis compañeros comenzaban a empujarme hacia adelante hasta que terminaba en el inicio de la fila. Al verme de primeras, mi primer pensamiento era: "que altos somos en este salón de clase". Comprar zapatos altos no era buena idea, pues no quería sobresalir del resto de la gente y mi postura un tanto jorobada era para poder mirar a la gente a los ojos.

Tuvieron que pasar cuatro décadas para comprender que esa no era mi realidad, que hago parte del promedio con tendencia a la baja y que el apodo de Chiqui, que cariñosamente me dice mi esposo, proviene de la palabra chiquita. Ahora disfruto de mi presunción de ser baja.


5 comentarios:

  1. Prima que linda reflexión y al leerla entendí y viví esos 40 anos y ese SI LO ACEPTO que aprendiste a sentir en tu corazón es cuando dejas entrar el amor. Yo hoy le digo SI A MIS DICHAS pues lecturas como estas te tocan el corazón y te ayuda a entender a quienes tienes a tu lado. DIOS TE BENDIGA....CHIQUI

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  2. Me encanto!!!, me alegra que te animaras a escribir al publico..un abrazo, espero la proxima entrega!!

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  4. Yo, en mi casa esperaron a que mis centímetros superaran los de mi hermana y cuando finalmente "di la vuelta" llegue al promedio, y ese promedio me dio el valor para sobresalir de maneras diferentes, ya que la estaura era algo que mi mente no percibía como algo necesario, asi que goce de mi promedio, ya que de manera singular ese promedio cobija muchas cosas, gozarse de lo que eres es mejor, así me acepto de mi felizmente. GRACIAS!!!

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